Cómo alisar paredes: las mejores técnicas y trucos

Cómo alisar paredes: las mejores técnicas y trucos

Es posible que desees renovar el aspecto de tu hogar, quitar el antiguo gotelé de tu casa y alisar las paredes. Una vez alisadas llega el momento de aplicar la pintura plástica que más te guste y conseguir los resultados que estás buscando. Qué duda cabe que el aspecto de las habitaciones va a ser mucho más atractivo y moderno y se va a crear un ambiente mucho más confortable.

Vamos a explicarte todos los secretos sobre cómo alisar paredes, las técnicas y trucos que puedes emplear para conseguir unos acabados perfectos.

Todos los secretos para alisar paredes con imperfecciones

Recubrir, alisar y lijar las paredes, son algunas de las técnicas que hay que saber aplicar para conseguir los mejores resultados. Una vez alisadas y limpiado bien el polvo, las paredes ya están listas para pintar o para colocar el papel pintado. Vamos a ver todo lo que se necesita:

Material para alisar paredes

Entre los materiales que vas a necesitar están los siguientes:

  • Plástico de protección
  • Lijadoras de pared.
  • Masilla en pasta o polvo.
  • Decapantes.
  • Guantes de limpieza.
  • Mascarilla higiénica.

En cuanto a las herramientas, éstas son las que vas a necesitar:

  • Espátulas.
  • Lijas de mano.
  • Rodillos de pintura.
  • Cubetas y bandejas.
  • Cubos, esponjas y bayetas.

Pasos para el alisado de paredes

1-Prepara la zona de trabajo

Esta parte muchas personas prefieren saltársela y las consecuencias pueden ser bastante caóticas. Resulta imprescindible cubrir el suelo con plásticos bien fijados para que no se muevan. También es aconsejable cortar la corriente eléctrica y retirar las carcasas de las llaves de la luz y los enchufes; de esta forma podrás trabajar con más comodidad.

Si estás trabajando sobre pintura antigua hay que decapar la pared por completo. Una vez que se seque hay que lijar la pared con papel abrasivo de grano entre 80 y 100. En caso de que hubiera grietas o agujeros hay que rellenarlos con masilla. En el caso de paredes que aún siguen intactas es importante aplicar imprimación.

Cómo alisar paredes que estén en buen estado

Para alisar una pared que esté en buen estado debes preparar la masilla, verter agua en una cubeta y espolvorear el producto en polvo. Después debes removerlo hasta conseguir una pasta homogénea y que se adhiera a la espátula sin que se caiga.

Aplica la masilla de derecha a izquierda si eres diestro o a la inversa en caso de ser zurdo. Debes extender el producto en franjas sucesivas sobre la pared. Se pueden superponer ligeramente, siempre partiendo desde el ángulo más alto de la pared y avanzando hacia abajo. Si quieres hacerlo de una manera más cómoda puedes aplicar masilla en una zona de un metro cuadrado más o menos y descender poco a poco por niveles. 

Si notas que hay lugares donde la espátula ya no pasa, deberás utilizar una hoja un poco más estrecha para conseguir llegar a todos los rincones. Puedes utilizar una paleta en ángulo si las esquinas no son regulares.

Una vez aplicada la masilla deja que se endurezca durante 12 horas como mínimo. Después ya puedes lijar para quitar la masilla sobrante. Para ello emplea una lijadora por vibración que se conecta al aspirador, o también puedes utilizar una lija de grano fino colocado sobre un soporte de lija.

Antes de comenzar a pintar debes quitar el polvo de la superficie con un cepillo y pasar frecuentemente una esponja húmeda. Si es necesario puedes aplicar una segunda capa de masilla dependiendo del resultado obtenido.

Cómo alisar paredes con rodillo

Si deseas aplicar la masilla con un rodillo, también puedes hacerlo. Solo tienes que encontrar el tipo de masilla adecuada para aplicarlo de esta forma. Una vez tienes todo lo necesario, solo tienes que cargar el rodillo con el producto y extenderlo sobre la pared. Tienes que avanzar en bandas paralelas pero intenta evitar aplicar demasiada presión.

Una vez seca la masilla puedes pasar la lija; después quita el polvo de la superficie con un cepillo y humedece frecuentemente con una esponja.

Cómo alisar paredes en mal estado

Cuando tienes ante ti una pared en mal estado debes colocar una capa de masilla más espesa, así puedes corregir los defectos de una manera más homogénea. Después, puedes alisar la pared y debes sostener la herramienta inclinada contra la pared.

Si la pared realmente está muy dañada, la solución puede ser encolar un velo de fibra de vidrio. Después de colocarlo, puedes recubrirlo normalmente con masilla para alisar la pared. En este caso tendrás que hacer varias pasadas para conseguir un alisado de más calidad.

Otra opción que puedes utilizar en paredes en mal estado es aplicar una capa de relleno. Una vez seca, se lija y se quita el polvo. Después se aplica la siguiente capa en pasadas horizontales y, si ves que es necesario, puedes aplicar otras capas alternando la dirección de las pasadas.

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