¿Te interesa saber qué es un hidrofugante y cómo ayuda a prevenir el deterioro causado por el agua y la humedad en las edificaciones? ¿No tienes claro el procedimiento para aplicarlo correctamente sobre las superficies?
En este post de Segopi te explicamos en qué consiste este tipo de producto y cómo aplicarlo correctamente para prolongar la vida útil y mantener la estética de las estructuras. ¡Toma nota!
El hidrofugante es un producto químico que, al aplicarse sobre superficies porosas, repele el agua y reduce su absorción en los poros del material. Se utiliza habitualmente en piedra, ladrillo, hormigón, madera y otros materiales similares.
Generalmente es un producto transparente e incoloro que actúa en el interior del material, creando una barrera protectora sin formar una película superficial. Esto permite que el soporte respire y que el vapor de agua fluya hacia el exterior.
Gracias a esta propiedad, el hidrofugante para fachadas resulta especialmente eficaz para evitar filtraciones, humedades y la aparición de manchas por eflorescencias.
Además, la aplicación de hidrofugantes ayuda a prevenir el desarrollo de musgo, hongos y otros microorganismos que deterioran las superficies y reducen su capacidad de aislamiento.
Una vez que sabemos qué es un hidrofugante, explicamos el proceso adecuado para su aplicación:
El primer paso es limpiar correctamente la superficie donde se aplicará el producto. Debe estar libre de polvo, manchas, moho, grasa u otras impurezas.
La limpieza se recomienda realizarla con agua a presión, evitando el uso de detergentes. Si la superficie presenta grietas, desgaste o decoloración, será necesario repararla previamente y dejarla secar completamente antes de aplicar el hidrofugante.
El tipo de superficie determinará el hidrofugante más adecuado. Es importante valorar:
Existen diferentes tipos de hidrofugantes según:
El hidrofugante puede aplicarse con brocha, rodillo o pulverizador, siempre en tramos continuos para asegurar una absorción uniforme del producto.
Se recomienda aplicar dos o tres capas, respetando los tiempos de secado entre cada una, según las indicaciones del fabricante.
Tras la aplicación, la superficie debe secarse completamente. El tiempo de secado suele oscilar entre uno y dos días, dependiendo del producto. Durante este periodo, es fundamental evitar el contacto con el agua.
Siguiendo estos pasos podrás aplicar el hidrofugante correctamente y proteger tus superficies de la humedad.
El hidrofugante es un protector eficaz que reduce significativamente la absorción de agua en materiales porosos, permitiendo al mismo tiempo la salida del vapor de agua y evitando humedades internas.
Su uso previene la degradación de los materiales, prolonga su vida útil y puede incluir componentes que evitan la aparición de moho y microorganismos en fachadas y muros.
Su aplicación es sencilla si se siguen los pasos adecuados: preparación de la superficie, elección del producto correcto y aplicación uniforme.
En Tiendas Segopi encontrarás diferentes tipos de hidrofugantes y el asesoramiento de nuestros expertos para elegir el más adecuado para tu proyecto.
También ponemos a tu disposición las herramientas necesarias para su aplicación. Contáctanos y estaremos encantados de ayudarte.
La duración media de un hidrofugante es de 3 a 5 años. En productos de alta calidad, esta protección puede prolongarse aún más, dependiendo de las condiciones ambientales y del tipo de superficie.
Es especialmente recomendable en fachadas, muros exteriores, balcones, terrazas, tejados y cubiertas. También puede utilizarse en zonas interiores expuestas a la humedad, como baños y cocinas.
Una forma sencilla de comprobarlo es dejar caer unas gotas de agua sobre la superficie tratada. Si el agua se mantiene en forma de gotas y no es absorbida, el hidrofugante ha sido aplicado correctamente.
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